Jaeger-LeCoultre: La reinterpretación del Master Grande Tradition Calibre 948, con hora mundial

La carátula de esmalte verde y caja de oro rosa realzan una complicación excepcional, como la del Master Grande Tradition Calibre 948, de Jaeger-LeCoultre. El tourbillon universal da una vuelta completa a la esfera en 24 horas, evocando la forma en que la Tierra rota sobre su eje mientras gira alrededor del Sol.

A lo largo de su historia, Jaeger-LeCoultre se ha distinguido por su dominio de las complicaciones y, desde hace casi un siglo, ha incluido relojes capaces de mostrar múltiples husos horarios de manera simultánea. El Calibre 948 es una expresión artística única de la hora universal, que combina la indicación de la hora mundial con un tourbillon volante que realiza una vuelta completa de la esfera en 24 horas, una alusión a la rotación de la Tierra sobre su eje en su órbita alrededor del Sol. 

En 2024, la casa suiza presenta una nueva interpretación del Master Grande Tradition Calibre 948, con una esfera de esmalte verde, que rinde homenaje a los colores de la naturaleza y muestra las destrezas del taller Métiers Rares, de la Manufactura. Integrado en una caja de oro rosa de 18 quilates, se presenta en una edición limitada de 20 piezas. 

Para crear la compleja y colorida esfera del Master Grande Tradition Calibre 948, los maestros artesanos del taller Métiers Rares de Jaeger-LeCoultre unieron las destrezas del esmaltado, el guilloché y el lacado. 

Para completar un único ejemplar de la esfera se requieren más de 70 horas de meticuloso trabajo. Champlevé, que literalmente significa “campo elevado”, es una técnica de esmaltado noble de gran antigüedad que se originó hace prácticamente 2500 años. En primer lugar, el artesano debe tallar las hendiduras en la superficie del metal precioso con gran habilidad, dando forma con precisión al contorno de la imagen deseada. A continuación, estas zonas huecas se rellenan con múltiples capas de esmalte (cada una cocida a temperaturas muy elevadas) hasta que quedan a ras de la superficie original. 

El esmaltador aporta mayor encanto y delicadeza a la pieza mediante el uso de una combinación de esmaltes opacos y translúcidos para crear zonas de color más claro o más oscuro que evocan los paisajes de los diferentes continentes. La esfera del Calibre 948 requiere 10 capas de esmalte, lo que supone más de 20 horas de trabajo dedicadas únicamente al esmaltado.  

Con tan solo 25.5 mm de diámetro, la esfera multicapa del Master Grande Tradition Calibre 948 es una auténtica obra de arte en miniatura. Siguiendo la tradición de la hora mundial, el centro de la esfera está dominado por un mapa del mundo visto desde el polo norte. El contorno de los continentes está elaborado a partir de una fina platina de oro de 18 quilates decorada con esmalte champlevé

Sin embargo, a diferencia de la imagen plana tradicional, este mapa flota sobre la platina de la esfera principal en un esqueleto abombado de oro rosa formado por las longitudes y latitudes del hemisferio norte. Esta compleja y delicada estructura abombada, una obra maestra de la precisión del corte láser, aporta ligereza y profundidad a la esfera y representa una sutil alusión a la profundidad y complejidad de la medición del tiempo. Para representar los océanos bajo la bóveda, la platina de la esfera está decorada con laca translúcida de color azul verdoso aplicado sobre un motivo guilloché ondulado que sugiere el movimiento del mar.  

Como en todos los relojes mundiales clásicos, cada zona horaria está representada por el nombre de una ciudad, dispuesta en un anillo verde opalino alrededor de la esfera central. Fuera del anillo de las ciudades se presentan dos anillos fijos concéntricos. El anillo interior indica 24 horas, con índices rectangulares aplicados y números grabados a láser. El anillo exterior presenta la minutería grabada a láser sobre un fondo de laca verde oscuro que complementa el color del mapa y los océanos. En una abertura circular a un lado del mapa, el tourbillon volante parece flotar ingrávido sobre los océanos, girando en 60 segundos. A medida que el tourbillon da una vuelta completa a la esfera de 360 grados en 24 horas, el mapa abovedado y el anillo de las ciudades giran al unísono, simulando la rotación de la tierra sobre su eje. Así, la hora correcta de cada ciudad aparece siempre indicada mediante la hora que marca el anillo de las ciudades adyacente al nombre de la ciudad. 

Una caja elegante para un calibre excepcional 

El Calibre 948 de Jaeger-LeCoultre fue el primero en combinar una complicación de hora mundial con un tourbillon volante. Además, el tourbillon universal —patentado por Jaeger-LeCoultre— realiza una vuelta completa a la esfera cada 24 horas, lo que corresponde con la duración de un día solar medio. El movimiento automático, integrado por 388 componentes, es una elocuente expresión de la maestría técnica de Jaeger-LeCoultre, ya que ha sido concebido, desarrollado y producido íntegramente en la Manufactura.  Pese a su complejidad, el Calibre 948 ha sido diseñado para garantizar que el reloj sea sumamente fácil de manipular: la hora se ajusta mediante la corona, que sincroniza todos los husos horarios del mundo. 

Al llegar a un nuevo destino, la hora local se define con la misma corona, que mueve solo la aguja de las horas en saltos de una hora hacia delante o hacia atrás, permitiendo que los minutos y los segundos sigan funcionando con precisión. Con sus líneas depuradas y sus proporciones refinadas, la caja del Master Grande Tradition constituye el marco perfecto para la complejidad de la esfera. Compuesto por más de 40 piezas, su bisel convexo contrasta con los amplios biseles de las asas, y los laterales huecos de las asas aportan una tensión dinámica. Las diferentes superficies han sido microgranalladas, pulidas y satinadas para maximizar los juegos de luz. La calidez del oro rosa se complementa con una correa de piel de aligátor verde oscuro a juego con la esfera.  

Edición: Eduardo Castañeda H.